Armonía funcional de Claudio Gabis: Recomendado

Hace un tiempo publiqué este artículo en un blog que tenía y desde entonces no me canso de recomendarlo. Es un gran libro, quizás por la perspectiva práctica de quien ha vivido el proceso de aprendizaje intuitivo y, por haber tenido que “rebuscársela” solo, sabe donde hay que llenar los huecos y donde es mejor dejar fluir lo que sale naturalmente.

Pasemos al artículo original:

Existe un libro de armonía que no fue escrito por un erudito de la música clásica, sino un guitarrista y músico destacado en el género popular: Claudio Gabis. Gabis fue miembro del mítico trío Manal, que en Argentina, con reminiscencias del antiguo Cream (Eric Clapton) y con letras sumamente locales y poéticas se ganaron un lugar en el naciente rock nacional.
Si bien el fuerte de Gabis siempre fue el blues o las derivaciones de éste, incursionó en el jazz y otros estilos. Emigró a España hace tiempo (cómo lo comprendo…cada día más) y allí se dedicó en gran parte a la pedagogía musical. Uno de sus trabajos fue desarrollar esta armonía que, si bien tiene puntos comunes con los tratados “eruditos”., usa un punto de vista más afín a los músicos modernos. Al ser autodidacta, entiende que gran parte del trabajo debe ser hecho por quien aprende, pero no descarta el hecho de que si se le presenta una información bien procesada y ordenada, el alumno aprende mejor y más rápido.
Es destacable el apartado que, en cada capítulo, hace Gabis sobre el blues, ya que es innegable que estamos aprendiendo la raíz de los géneros populares más en boga hoy en día: el rock y el pop. No puede ya a esta altura existir una armonía que ignore la existencia del jazz, el tango, el rock, el folk, la bossa nova, etc. Cada uno de estos estilos merece un estudio básico, que el alumno desarrollará para uno u otro según sus gustos u orientaciones.

Al principio, Gabis se adentra en una definición del arte en general y de la música en particular que es muy pragmática y sencilla, aunque trata de lograr una coherencia intelectual. Me quedo con la frase: “el arte son los sueños de la humanidad”. Impecable.
Por otra parte, yo aprendí armonía y bastante de teoría en forma autodidacta, y llegué a una concepción de la armonía idéntica a la que el llegó y que llama “armonía funcional” (que es lo que da título al libro). La definición de Gabis es:
“Cuando hablamos de armonía funcional, nos referimos al estudio de los diferentes tipos de materiales armónicos, los distintos sistemas (o familias armónicas) en que pueden agruparse y su comportamiento funcional dentro de ellos.”
Esto en pocas palabras es ni más ni menos que “estudiar con el oído”, que es lo contrapuesto a la armonía tradicional que se “estudia con el papel”. Es como hacer un auto de papel pintado y pretender manejarlo. No tiene sentido estudiar armonía sin entenderla y practicarla.
El libro incluye un cd con ejemplos ilustrativos. No es imprescindible, pero ayudará a los más novatos. Hay, a falta de uno, cinco prólogos: Ricardo Miralles, León Gieco, Violeta de Gainza, Claudio Kleinman y Guillo Espel. Interesantes por sí mismos, no dejar de leerlos, son enfoques absolutamente distintos y sin embargo coincidentes en muchos puntos.
Yo recomendaría este libro para toda institución de enseñanza de música popular (en Argentina -país castigado  por su lacra política- tenemos varios). Es más, lo recomendaría para los conservatorios, pero es difícil que se destierren los tratados de renombre, aunque esto no es necesario. El buen músico convive con todos los estilos en completa armonía “funcional”, lo que no siempre es el caso en las instituciones, y menos estatales o municipales.

Si les parece bien, comprénlo, hay que apoyar a quienes escriben estas cosas y se toman el tiempo de compartir toda su experiencia.

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