Entrevista en Recorplay – Diciembre 2016

Traductor de mundos

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Tapa de la revista Recorplay de Diciembre de 2016.

La Orquesta Kashmir nació el día que comenzaron a acompañar a Charly García para sus conciertos en el Colón. Su director y artífice, el violonchelista Patricio Villarejo, lleva años de experiencia en orquestas y formaciones con un pie en la música popular y el otro en el mundo académico. Pero aquella experiencia con García lo decidió a formar un grupo estable de músicos siempre listos para tocar con cantantes invitados, y no al revés. Así, la Kashmir llegó a su álbum debut, donde se rodeó de repertorio de extracción rockera e invitados que van de Litto Nebbia y Lula Bertoldi de Eruca Sativa a Nito Mestre y Manuel Quieto de La Mancha de Rolando. En esta nota, Villarejo desmenuza lo que hay detrás de esos encantadores sonidos de violines, violas y chelos.

¿Cómo aparece la idea del disco propio?

Por lo general una orquesta está en decenas de discos ajenos pero nunca un álbum como titulares…Es cierto, esta es la primera producción de la Orquesta Kashmir. Mi idea siempre fue hacer una orquesta que tuviera una identidad, que no sea simplemente un rejunte de músicos. Como una banda de rock que empieza de cero a sacar los temas, se comprometen, etc. Yo buscaba eso con una orquesta. Y se dio através de Charly que nos juntó para hacer su showen el Colón y además él fue quien nos bautizó Kashmir, por el tema de Led Zeppelin, es decir, nos dio una identidad rockera, un sonido. Yo quería una orquesta que tocara sin la necesidad de que un cantante nos convocara. Entonces ahí apareció Alejandro Pont Lezica
que fue el productor de este disco.

¿Lo grabaron todo con Pichón Dal Pont?
Lo grabamos con Pichón en su estudio y también algunas cosas en el estudio de Tecnópolis. Pero toda la ingeniería es obra de Pichón, que para nosotros fue un mago. También hay un par de pistas de voces grabadas por Mario Sobrino en Melopea, las pistas de Litto y de
Silvina Garré.

¿Cómo se pusieron de acuerdo con Dal Pont en cuanto al sonido de la orquesta? Un tema bastante delicado…
Hubo charlas con Pichón para evitar el sonido Ray Conniff, de mero acompañamiento. Queríamos tener a la cuerda presente, que se sienta, que es lo que le gustaba a Charly, que sonábamos como los mellotrones de “Kashmir”. Eso me gustó, sonábamos como un instrumento presente, enfocado y no como una orquesta que está a dos cuadras del cantante. Entonces pensamos los arreglos al revés de lo que usualmente se hace en la música popular, que se usa a la cuerda como un agregado que se toca por arriba. Yo hice toda la base de la música con la orquesta y luego le agregué bajo y batería, pero éstos están supeditados a lo que las cuerdas hacen, y no al revés.
Repasemos el tracklist. Empiezan con el motivo orquestal de “Kashmir” de Zeppelin…
Sí, el disco abre con “Kashmir” porque ahí mostramos un poco el sonido que logramos con Charly, un sonido rockero, presente. Y luego comenzamos
formalmente con “Cinema verité” [Serú Girán], con un arreglo totalmente de cuerdas, no hay ningún otro instrumento. Lo canta Sandra Mihanovich. Ella eligió especialmente el tema cuando le dijimos que cantara algo de García. Hizo una interpretación muy propia, bastante diferente al original.
Luego viene un tema de Nebbia, alguien con quien venís tocando hace un par de décadas… Hablé con Litto y me dijo “Bueno, hacé ‘Sólo se trata
de vivir’”. Genial. Cuando lo escuchó dijo “Por fin una versión distinta y que me gusta”. Además está César Franov en el bajo, que tocó con Nebbia mucho tiempo. Litto grabó su parte en Melopea con Mario Sobrino y luego lo terminamos de armar con Pichón.
“Arde la ciudad” de La Mancha de Rolando es una sorpresa… Porque La Mancha de Rolando hacen un rock bastante simple, pero les gustó mucho la idea de mezclarse con una orquesta. Era la primera vez que ellos hacían algo así y quedó tan entusiasmado Manuel Quieto que nos llamó luego porque quiere hacer más temas en ese plan. Le gusta la sonoridad de sus canciones con las cuerdas. Ellos son de Avellaneda y yo vivo en Barracas, estamos bastante cerca y mucha gente nos recomendó que los llamáramos. La cosa funcionó. Me gustó cómo quedó la voz áspera de Manuel contrastando con la orquesta, y además vino el pianista y el guitarrista de La Mancha.
“Mi cuarto” es 100% tu memoria emotiva, ¿no?
Sí, Es mi homenaje a Vivencia. Los conocía hace tiempo porque me llamaron para hacer unos arreglos para un show en el Ateneo en el 2007. Fui encantado porque de verdad yo tenía el poster del disco “Mi cuarto” en mi cuarto, precisamente. Los escuché cuando estaban en plena actividad y haber visto a Héctor Ayala tocar el chelo en el escenario me movilizó para elegir el chelo como mi instrumento. Me pareció genial porque el tipo tocaba un blues con el chelo. Yo dije listo, no lo pensé más. Él me abrió una puerta. Y Vivencia está en mi corazón y en el de mucha gente. Cuando presentamos el disco en el CCK, al tocar este tema medio auditorio se levantó a aplaudir.
La cosa sigue en una línea similar con Nito y “Hoy tiré viejas hojas”…
Nito Mestre tenía que estar. Fue la voz de Sui Generis, representa toda una etapa. Yo conozco todos los temas de Nito pero le propuse algunas opciones, y al final estábamos entre “Distinto tiempo” y “Hoy tiré viejas hojas”. Quedó la segunda, pero en realidad grabamos las dos. Nito es un tipo súper profesional y además es muy gracioso. Lo increíble es que cantó en el mismo tono que la grabación original. En esta versión hay un detalle de fan: en el puente metí una cita a un tema del primer LP de Los Desconocidos de Siempre que se llama “Juego de voces”, parece un arreglo pero es una melodía de ese tema. Cuandolo grabamos llegamos a esa parte y Nito dijo “Ah, bueno, ‘Juego de voces’”, muy gracioso Nito.

Hay como un lado B en el disco que empieza con “De música ligera”.

Sí, si fuese un vinilo sería el lado B. Lo abrimos con “De música ligera” con la voz de Lula Bertoldi de Eruca Sativa.
Cuando yo escuchaba este tema en el año 90 siempre me parecía que le faltaba algo, siempre tarareaba una melodía arriba de la intro. Entonces en esta versión le pude poner esa melodía sobre la intro y ahora todo el mundo me dice que después de escuchar esta versión ya no puede evitar tararear ese arreglo cuando suena la intro, muy increíble. ¡Si me hubiesen llamado en ese momento les daba el arreglo gratis! Me gustó cómo quedó porque no pierde sensación rockera pero al mismo tiempo la cuerda sube y está al mismo nivel de la guitarra. Y la voz de Lula netamente rockera.

“Bocanada” de Cerati con Leo García en la v oz.
El gran Leo García, un cantante único, uno de los mejores de la actualidad. Lo digo desde que lo escuché por primera vez. Es un cantante como los de antes, que canta en serio, se preocupa por la interpretación. La voz está muy bien pero tiene una expresión que es muy diferente al resto, se nota con el cuerpo lo que está diciendo. Es increíble Leo como cantante. En el 2007 hicimos un show en Mar del Plata para la Rock & Pop y él quedó encantado
con la orquesta, en plan crooner, sin guitarra ni nada. Leo está en un tema muy especial porque la versión original ya tiene orquesta, entonces era una obligación hacer algo diferente y planteé una especie de fuga en el principio, un fugado que está basado en dos o tres notitasdel tema que tienen una significación especial para mí, es algo muy especial. Y también intenté mantener el clima psicodélico del tema, como de ensoñación.

Quizás el tema menos conocido sea el de Silvina Garré…
“Fin de carnaval”, lo eligió ella y creo que el arreglo funciona bien porque tiene el saxo soprano de Bernardo Baraj que combina bárbaro con su voz. Bernardo es parte de la orquesta. Nos conocimos tocando en algún lugar de invitados. Cuando fue lo de Charly me acuerdo que él estaba alérgico a los vientos, no quería ningún viento, decía que escupían el escenario, no quería saber nada. Entonces mientras preparábamos el show le dije que necesitaba un instrumento diferente a las cuerdas para un tema que era “Constant Concept” y ahí salió el nombre de Bernardo Baraj. Y él dijo “Sí, ése quiero yo”. Lo llamé ahí mismo como a las 12 de la noche y le dije “Che Bernardo, ¿querés tocar con Charly?”. Y él me respondió: “¿Qué Charly?”.
Obvio, cuando le dije que era García me respondió “Y claro, cómo no voy a querer tocar con Charly?”. Así fue la cosa y luego quedó como parte de la orquesta.

Es raro “Promesas sobre bidet” instrumental, onda karaoke…
Lo hicimos como un homenaje a Charly, quedó en versión instrumental para cuando él quiera venir a cantar, es como una invitación a que venga a cantarla o que la cante quien quiera en su casa.

“Laura va” de Almendra es otro tema con orquesta en su ver sión original…
Obviamente queríamos poner un tema de Spinetta y apareció Nacho Lafflitto que es un músico nuevo, tiene un lindo primer disco con mucha influencia spinetteana. Con la Kashmir tocamos en ese disco y cuando lo vamos a presentar en vivo nos propone hacer una versión de “Laura va”, él lo propuso. Me remití a la fuente: agarré el arreglo de Alchourrón original y lo adapté a nuestra formación. Con Carlos Cosattini, violinista de la orquesta y productor ejecutivo del disco, nos miramos y decidimos que íbamos a poner este tema en el álbum y cantado por Nacho que además pasó a ser el cantante de la Kashmir.

Equipo Kashmir: Patricio Villarejo (director y arreglador), Carlos Cosattini (violinista y coproductor) y Pichón Dal Pont (sonido y DT) Ausente con aviso: Alejandro Pont Lezica (Productor)

El disco cierra medio jodón con “Sin gamulán” instrumental…
Es un divertimento que lo habíamos hecho para tocar en vivo, como un divertimento, pero al final lo incluimos como último tema para que no se vea todo tan solemne. Y con eso cerramos el álbum.

Este año fuiste parte de El Cuchi de cámara, un proyecto de Lorena Astudillo donde hiciste arreglos de cámara al repertorio de Leguizamón. ¿Cómo resultó el matrimonio?
A mí la idea me gustó de entrada. La música de Leguizamón se acomoda perfectamente porque tiene una armonía esplendorosa. Es un compositor
que te deja todo servido. Como arreglador lo único que tenés que hacer es escuchar, los climas de cada zamba o chacarera ya están dentro de la composición. Incluso en las letras. Lo que hago es llevar los arreglos adonde dice la letra. Muchos músicos me dijeron que soy como un traductor entre dos mundos, el clásico y el popular, y me pareció muy piola eso. Pero nunca dejo que un lenguaje invada al otro, sino que se complementen, esa es la base de mi concepto de arreglo y producción, buscar el complemento. No busco con la orquesta tocar arriba del grupo sino adentro, y escribir lo que la música me pide no lo que yo quiero. Si la música pide cuatro notas pongo cuatro notas, es lo que pide la música, yo escucho y obedezco.

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